26 noviembre, 2008

Los antifaces

Desde mis comienzos en el manejo de Internet siempre tuve mis dudas sobre las verdades vertidas en la red. Recuerdo mis buceos en aquellos chats multitudinarios, semejantes a un gallinero virtual donde todo el mundo escribía a la vez y siempre había algún capullo con la música a tope; una música insoportable que sólo a él le gustaba. Las groserías y el sexo barato estaban de moda (y creo que siguen estando). No era fácil hacer amistad con nadie, por la sencilla razón de que de nadie te fiabas.

Renuncié a esos menesteres, hasta que descubrí el Yahoo y después el Messenger. Cierto que hay mucho disfrazado y disfrazada navegando por la red; eso es inevitable, ya que Internet es como la vida misma en versión virtual, donde cualquiera se puede esconder mediante un antifaz y durante mucho tiempo..... hasta que es descubierto. Pero algo me dejó un poco enganchado a todo el tinglado virtual: la tremenda posibilidad de crear tu propia red de contactos, de amistades relativas (no olvidemos que se trata de un mundo virtual donde la física obra el milagro de ver reflejadas tus palabras en una pantalla) y que algunas se han ido haciendo reales poco a poco. Otras posiblemente no se haran realidad nunca, debido a la gran distancia que nos separa, aunque nunca debemos decir eso de nunca jamás.

También descubrí una tremenda soledad encubierta detrás de las pantallas, gente desengañada de la vida, adolescentes que descubrían un mundo nuevo y su nuevo mundo, necesitados a su vez de conversación, diálogo y buscando su propio norte. Descubrí gente enferma para los que la red era como una especie de salvavidas al que agarrarse para no sentirse solos. Contacté con personas necesitadas de contar sus vivencias y hacerme partícipe de sus sinsabores y malas rachas, pero también de sus momentos de alegría y rachas de buena suerte. Descubrí fanáticos y maniáticos/as con obsesiones fijas, gente poco recomendable que nada podía aportarme.

Al final he creado algo parecido a mi propio barrio virtual, un enorme barrio que abarca diferentes lugares de la península y sus islas: Vigo, Bilbao, Cantabria, Madrid, Barcelona, Zaragoza, Málaga, Cádiz, Almería, Jaén, Canarias, etc., incluso más allá del charco, como Argentina, México y otros lugares. Gente con la que me gusta hablar y compartir ratos sueltos, leer sus trabajos en los espacios y blogs, comentarlos..... y nada más, pero también nada menos.

Espero que este mi pequeño/gran barrio se mantenga y siga creciendo, poco a poco. Y sin antifaces.

2 comentarios:

CalidaSirena dijo...

Me gustan los antifaces, pero sólo para los carnabales, la verdad es que por la red hay muchas personas que se ocultan,. que tienen una doble personalidad, porque muestran una personalidad que no es la real. También es cierto que en estos medios, se nota mucho la soledad que nos acompaña, pues hay muchas personas que se sienten solas...Pero sabes, yo también he encontrado personas que realmente merecen la pena, que su interior es muy grande, que sin apenas vernos en persona y a pesar de las distancias,las siento muy cercanas y eso lo compensa todo...
Espero que ese barrio virtual que tienes vaya aumentando y convirtiéndose en una gran ciudad..
Un besazo enorme y muy cálido

Aniña dijo...

Siempre me han gustado